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Honorable Shifu y practicantes
Rastreando la envidia en mi vida
Hace unos días reflexionaba, “vivimos en una sociedad que está basada en los principios del viejo cosmos: el egoísmo y la envidia”.
Creo que estas son las dos grandes fuerzas que mueven a la humanidad. Entonces, siendo cultivadores, debemos trascender el viejo cosmos, cultivarnos y elevarnos a través de Dafa, La Gran Ley.
Viviendo en este mundo egoísta y envidioso hasta es difícil separarse de estas normas y poder verlas, porque estamos inmersos, como dice Shifu, en la tina de tintura.
En el proceso de cultivación, leyendo el FA pude entender muchas cosas que pasaron en mi vida cuando no era practicante y luego siendo practicante. Empleando el FA como guía, como patrón de la Verdad, reviso mi pasado y presente, y deduzco que mi apego fundamental fue y es la envidia, disfrazada en sus múltiples manifestaciones.
Recuerdo cuando era niña, (no era practicante), envidiaba a una compañera a quien yo creía tenía padres más ricos que los míos y le preguntaba a Dios por qué me había hecho nacer en un lugar tan pobre.
Durante mi niñez hasta hoy desarrollé un fuerte apego a la imagen.
Con mi madre competí siempre: que esto es blanco y no negro. Desarrollé estrategias agresivas para defenderme, contendía verbalmente con ella por tener la razón. Mi madre hería mi imagen pues me regañaba delante de mis amigas. ¡Qué vergüenza! Más la odiaba porque atacaba mi imagen.
Estudie 8 años una carrera que vende ideas e imágenes, me entrené en crear imágenes. Como alumna en la Facultad vivía con pánico cuando corregían mis trabajos, me daba vergüenza exponerlos pues aparecía la inferioridad y el miedo a ser rechazada, ya que comparaban mis trabajos con los de los otros que dibujaban más lindo que yo, y así el apego a la imagen, la Vanidad y el ego se ponían en riesgo.
En las relaciones de pareja, me enamoraba de personas deshonestas, el típico mujeriego, tenía que competir con otras por el amor de “ÉL”. Y se repite la escena pobrecita yo, la víctima, toda esta escena pone en movimiento la envidia, enmascarada por los celos.
Shifu dice en Zhuan Falun:
Entre los cultivadores del Dao genuino también se refleja lo mismo: no se aceptan entre sí, y cuando no se elimina el corazón de contender, también se produce fácilmente el corazón de envidia”
“Por eso, tal persona compite y pelea durante toda su vida y su corazón sufre mucho daño, el siente mucha amargura, está muy agotado y dentro del corazón siempre está desequilibrado. No come ni duerme bien y está descorazonado, sin voluntad; al llegar a la vejez, ya ha hecho un gran embrollo en su cuerpo y le vienen toda clase de enfermedades”.
Con el paso de los años llega un accidente automovilístico que cambia mi aspecto físico y mi vida. Hiere mi apego a la imagen ya que tomo la apariencia de renga, un cuadro totalmente antiestético que rompe mi corazón, siento mucha amargura e injusticia en todo mi ser y también llegan las enfermedades de personas comunes.
Luego, siendo practicante, comprendo que las viejas fuerzas se agarran de mi brecha al apego de la imagen y me prueban con la incontinencia de orina. Esta situación anormal me produce ofuscamiento y muchísima impotencia, es como no poder manejar mi propio cuerpo. No lo dije por varios años pues me daba vergüenza contar esta anormalidad, ya que mi apego a la imagen o vanidad se veía amenazado. Creo haber eliminado una gran capa de esta situación anormal, pues ya no se manifiesta como antes.
Shifu dice en Exponiendo el Fa en el Fahui de Australia 1999:
“La causa de nuestra vanidad es el qing. Te gusta cuando alguien dice que eres bueno, te gusta cuando alguien te aprecia y te alaba; te gusta cuando alguien te respeta, tienes miedo de que algo dañe tu imagen. Así desarrollas esta mentalidad que es la vanidad. Eso es un apego. El deseo humano por la apariencia también es muy fuerte. De hecho cuando tu mente esté tranquila y no lleves tanta carga, te cultivarás más rápido”.
El apego a la imagen de inferioridad es un acto de mirar hacia afuera, porque uno se compara con otro y eso es justamente la envidia. El apego a la imagen de superioridad es también un acto de mirar afuera, se compara y se cree mejor, que sabe o hace las cosas mejor que el otro y eso es justamente la Vanidad.
Para transformar este apego uno tiene que mirar para dentro y eliminar todo lo que no es verdad, eliminar “las viejas fuerzas y los pensamientos retorcidos”. Para descartar los apegos a la imagen de superioridad o inferioridad, que son la vanidad y la envidia respectivamente, debo recordarme quién soy. ¡Soy una dafa dizi! Situarme con otra mirada, con otras gafas e intentar ver mi propia realidad, evitando compararme y aceptándome con mis propias limitaciones y virtudes. Creo que para transformar mi corazón envidioso, necesito desarrollar la tolerancia y una inmensa capacidad de perdonar.
El apego a la imagen de inferioridad trae de la mano al miedo. ¿Podre hacerlo? ¿Soy capaz? A veces es tan fuerte, o al menos lo veo grande, que ha llegado a inmovilizarme, me obliga a quedarme en casa guardada, pues tengo miedo de salir y hacer el ridículo. Es más fácil quedarse en casa encerrada estudiando que salir a exponerse y dar a los demás lo que uno puede hacer o dar, ya sea como persona común, o como dafa dizi salir a salvar seres conscientes. Cuando pude visualizar este corazón de miedo, trabajé con ello y eliminé una capa. Con esto se abrieron nuevas puertas en mi vida. Especialmente en lo profesional di un paso adelante al soltar el corazón de miedo. Hoy salgo de mi casa a dar clases y trato de sembrar conciencia entre mis colegas y alumnos sobre la necesidad de pensar y construir una arquitectura más humana. Aprovecho las clases para presentarles el diario La Gran Época. Después de leerlo a veces me hacen preguntas y así tengo la oportunidad para aclararles la verdad. Por el momento me atrevo solo a dar este cortito paso, espero muy pronto derrumbar más capas del apego a la imagen y poder hablar con más tranquilidad y abiertamente sobre la situación real de los practicantes en China. Y cumplir así con mi misión como dafa dizi, que es salvar seres conscientes en el propio lugar de trabajo.
También tengo problemas de relación con los demás ¿Por qué no puedo ser tolerante con los otros? Creo que porque soy egocéntrica, vanidosa, y con una fuerte mentalidad competitiva. Son todas manifestaciones de la envidia.
Si en cambio tuviera una mente y corazón de tolerancia, la envidia y el sentimiento de injusticia desaparecerían naturalmente. Hay que soltar estos apegos, actuar en wuwei y confiar en Shifu y en la FA, pues lo que llega es lo mejor para cada uno, porque el Shifu arregla todo el camino de nuestras vidas ¿Por qué temer?
El apego a la imagen, superior o inferior, se alimenta del qing, del sentimentalismo, (me gusta o no me gusta) para dar el paso adelante hay que remplazarlo por la compasión. Que es un estado mental de consideración absoluta hacia los demás. Es un estado de alto xinxing, más elevado que el pensamiento humano. Es el estado de un ser divino. Por el momento para mí la Tolerancia y la Compasión son solo conceptos intelectuales, espero que cuando me llegue la prueba pueda superarla teniendo compasión, benevolencia y misericordia hacia mí y hacia los demás.
El Shifu dice:
“En el nivel de un luohan o una pusa, el sentimentalismo humano es reemplazado por la gran compasión. Los seres humanos viven por los afectos y el sentimentalismo. Es decir los seres humanos están inmersos en el sentimentalismo y es difícil para ellos liberarse de este. Sin liberarse uno mismo del sentimentalismo, uno no puede practicar la cultivación y hacer progresos”.
Desenmascarando pensamientos
Cuando estamos interferidos, es porque las viejas fuerzas se aprovechan de nuestros apegos, nos envían pensamientos retorcidos que creemos y seguimos, o nos generan una situación “x” basada en esos pensamientos para probarnos. Los conceptos adquiridos, los apegos y los deseos son humanos, entonces las viejas fuerzas se aprovechan de nuestras nociones cuando no tenemos pensamientos rectos o divinos. Si estamos interferidos, es porque las viejas fuerzas se toman de nuestros pensamientos humanos, y los convierten en reales, transforman una ilusión en realidad para mostrárnosla y que podamos decidir si queremos cultivarnos o no. Están probándonos, pues todas las pruebas y tribulaciones son ilusiones transformadas para que elevemos el xinxing.
Es decir, que si estoy con pensamientos retorcidos se van a manifestar pruebas para confirmar y creer lo que estoy pensando, situaciones que confirman mi pensamiento. Justamente las viejas fuerzas, con la excusa de elevarnos nos ponen pruebas, pero el propósito REAL es hacernos caer. Dado que las pruebas son hechas justo de acuerdo a cada persona, de acuerdo a sus apegos, entonces es difícil pasarlas. Y si somos Dafa dizi genuinos, las viejas fuerzas no pueden ponernos a prueba agarrándose de nuestros apegos y deseos. Tengo que ser muy consciente de lo que estoy pensando y eliminar todo lo que no es recto. Por eso Shifu dice “que es un solo pensamiento lo que diferencia a un Dios de un ser humano”.
Leyendo en Minghui experiencias de practicantes sobre tribulaciones físicas, entendí que no debemos pensar en el yeli de enfermedad, sino reconocerlo como un estado anormal o síntoma. Además que es un elemento externo a nosotros, son las viejas fuerzas que se aprovechan de nuestros apegos. Por ejemplo, no reconocer el dolor como propio: “no soy yo la que tiene dolor al caminar, es ese ser malvado que está tratando de interferirme para que no haga los ejercicios de Dafa parada con la prótesis”. “Las viejas fuerzas están tratando de interferirme para que no haga lo que tengo que hacer, salvar seres conscientes, entonces tratan de inmovilizarme. Todo esto es falso, no lo reconozco, porque soy dizi de Shifu, y es Shifu quien me cuida. No reconozco los arreglos de las viejas fuerzas y las voy a eliminar enviando pensamientos rectos”.
Shifu dice en Exponiendo el Fa durante el Festival de la Linterna 2003: “Soy dizi de Li Hongzhi, no deseo otros arreglos, ni los reconozco.” Frase que me repito a diario cuando soy consciente de la llegada de algún pensamiento retorcido.
Todo esto hay que decirlo desde lo profundo del corazón y no como una simple formula, pues cuando el pensamiento es recto puede partir una montaña. Indudablemente mis pensamientos son muy débiles pues HOY, no puedo detener a las viejas fuerzas, y menos aun partir una montaña…Pero confío plenamente en Shifu y en el Fa y voy a redoblar mis esfuerzos en estudiar mejor el Fa y elevar el xinxing.
Pasé dos veces por la prueba del robo; la primera vez como testigo. Un día haciendo actividades de Dafa, fuimos a almorzar con una practicante, y en el restaurante le robaron a ella la cartera, en ese entonces yo fui más precavida y cuando me levanté a buscar comida lleve mis pertenencias, mientras que la otra practicante las dejó en la silla.
El segundo episodio me ocurrió un día cuando fui a la casa de un practicante para la lectura grupal, me bajo del auto a tocar el timbre y dejo la llave puesta, en ese instante se mete un malviviente al vehículo y se lo quiere llevar…Gracias a la protección de Shifu y de los Fashen, no pudo lograrlo y se fue. Solo fue un mal momento. Siempre digo y me siento protegida por Shifu, una persona común me lo recordó, tienes que ser más cuidadosa, pues todos estamos expuestos, aunque vos siempre decís que estás protegida, ¡viste, viste….!
Leyendo el Fa durante el Festival de la Linterna 2003, Shifu dice (no literalmente): Algunos usan Dafa como paraguas de protección entonces las V.F. nos ponen en peligro, para hacernos ver que aún estudiando Dafa, lo que uno haga, tiene que hacerlo bien, sin errores, sin dejar brechas, en este caso sin descuidos.
Hoy quiero eliminar el apego a la imagen, a la vanidad y a la envidia en sus múltiples manifestaciones. Estas son las brechas de las que se aprovechan las viejas fuerzas para perseguirme continuamente. Quiero transformar los pensamientos retorcidos en pensamientos rectos, en pensamientos verdaderos y desarrollar un corazón Verdadero, Benevolente y Tolerante.
En sueños
Tiempo atrás tuve un sueño, que más que un sueño fue una verdadera conexión con los seres conscientes del reino del cual proviene mi ser original y verdadero.
Soñando comencé a levitar y a subir una escalera circular rodeada de paredes, como un tubo, (el pilar de gong) y me dije: “estoy levitando”. Al instante vi recostado sobre mi cama una persona boca abajo que había caído del cielo, muy cansada, abatida por el esfuerzo para encontrase conmigo y me dijo: “viste que podes subir, vente conmigo ahora”. Yo respondí: “no, ahora no puedo subir tanto”.
He inmediatamente me desperté y rompí en llanto, pues entendí que era uno de los seres de la otra orilla que esperan por mí, que regrese lo antes posible. “¡Si supieran que yo también quiero regresar a casa!”
Después de un tiempo, leyendo el Fa en la Lección Primera:
”Hay quien mientras medita sentado, su espíritu primordial puede irse del cuerpo físico y alcanzar de una vez una cierta altura, pero más arriba ya no puede, no se atreve..”…
Leyendo este párrafo volvió a mi mente aquel sueño del encuentro con el ser consciente del cuerpo cósmico del cual provengo, el cual está esperando por mí, fue una nueva conexión y por supuesto rompí en llanto, un llanto desesperado e incontrolable desde lo profundo de mi corazón, es mi ser más profundo, el consciente, me está recordando que no me desvíe, que por favor ascienda rápido. Y que tampoco estoy sola.
Le pedí perdón por haber caído tan bajo, a la tierra, por haberme alejado tanto, que si le debo algo ya lo estoy pagando. También entendí que lo que sufro con mi físico es solo soportar un poquito, para pagar el enorme yeli generado por mí en el pasado, que es insignificante con todo lo que me espera. ¿Si no pago mi deuda como voy a poder regresar? Pues todos sabemos que Shifu ha limpiado todos nuestros cuerpos y que solo nos deja un poquito para que podamos iluminarnos.
Entonces le agradecí y le agradezco hoy nuevamente a Shifu por permitirme conocer el Fa, y llevarme de regreso a casa. También afirmé y afirmo hoy nuevamente que me quiero cultivar y que voy a tratar por todos los medios de construir mi propia escalera con la guía Shifu. Asimismo tratar de ser más diligente en hacer las tres cosas que como dafa dizi tenemos que hacer: Leer el Fa, salvar seres conscientes y validar el Fa.
Por hoy, hasta acá llega mi entendimiento limitado. Por favor, si ven algo que yo no puedo ver, háganmelo saber.